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Aquí encontrarás los cantos que semana a semana cantamos en la Eucaristía Dominical.
Haz clic sobre el nombre de cada canción y encontrarás su letra (y en algunos casos el audio).





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7º Domingo de Pascua
Ascensión del Señor

ENTRADA: Emmanuel (M. Brusati - M. Labellarte - M. Mammoli - M. Versaci - Traducción: Guillermo Rosas)
KYRIE: Señor ten piedad (Liturgia - Canto de Taizé)
GLORIA IN EXELSIS DEO: Gloria (Liturgia - Marcelo Cid)
ANTÍFONA DEL SALMO: El Señor asciende (Salmo 46 - Marcelo Cid)
ANTES DEL EVANGELIO:
Aleluya (Mateo 28,19-20 - Fernando Leiva)
DESPUÉS DEL EVANGELIO: Cristo vence

ORACIÓN UNIVERSAL: Oh Señor (Liturgia - Marcelo Cid)
PRESENTACIÓN DE DONES: En tu altar
SANCTUS:
Santo ("E.C.D.J.", Liturgia)
ACLAMACIÓN CONMEMORATIVA: Anunciamos tu muerte (Liturgia)
GRAN AMÉN:
Amén ("Por Cristo Neocatecumenal", Liturgia)
PATER NOSTER: Padre Nuestro (Sagrada Escritura - Gabriel Mendoza)
DOXOLOGÍA: Tuyo es el Reino ("La Mesa de todos", Liturgia - Cristóbal Fones)
AGNUS DEI: Cordero de Dios ("Canon", Liturgia)
COMUNIÓN:
Alabanza y gloria a tu Nombre (Gocam, París)
REFLEXIÓN: Canto del apóstol a la Ascensión del Señor (Rafael Jensen - Javier Rodríguez)
ENVÍO: Regina Coeli (Tradicional Litúrgico - Marcelo Cid)


Color: Blanco
LECTURAS

1ª Lectura: Hechos 1,1-11

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En mi primer Libro, querido Teófilo, me referí a todo lo que hizo y enseñó Jesús, desde el comienzo, hasta el día en que subió al cielo, después de haber dado, por medio del Espíritu Santo, sus últimas instrucciones a los Apóstoles que había elegido. Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se les apareció y les habló del Reino de Dios. En una ocasión, mientras estaba comiendo con ellos, les recomendó que no se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: «La promesa», les dijo, «que yo les he anunciado. Porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo, dentro de pocos días». Los que estaban reunidos le preguntaron: «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?». Él les respondió: «No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad. Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra». Dicho esto, los Apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista de ellos. Como permanecían con la mirada puesta en el cielo mientras Jesús subía, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: «Hombres de Galilea, ¿por qué siguen mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado y fue elevado al cielo, vendrá de la misma manera que lo han visto partir».

Palabra de Dios.

Salmo: Salmo 46,2-3.6-9

R. El Señor asciende entre aclamaciones.

O bien: Aleluya.

Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R.

El Señor asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas. Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey. R.

El Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno. El Señor reina sobre las naciones; el Señor se sienta en su trono sagrado. R.

2ª Lectura: Efesios 1,17-23

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente. Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos, y la extraordinaria grandeza del poder con que él obra en nosotros, los creyentes, por la eficacia de su fuerza. Éste es el mismo poder que Dios manifestó en Cristo, cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, elevándolo por encima de todo Principado, Potestad, Poder y Dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro. Él puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó, por encima de todo, Cabeza de la Iglesia, que es su Cuerpo y la Plenitud de Aquél que llena completamente todas las cosas.

Palabra de Dios.

Aleluya: Mateo 28,19.20

Aleluya.

“Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo”, dice el Señor.


Evangelio: Lucas 24,46-53


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: “Así está escrito: el Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y comenzando por Jerusalén, en su Nombre debía predicarse a todas las naciones la conversión para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de todo esto. Y Yo les enviaré lo que mi Padre les ha prometido. Permanezcan en la ciudad, hasta que sean revestidos con la fuerza que viene de lo alto”. Después Jesús los llevó hasta las proximidades de Betania y, elevando sus manos, los bendijo. Mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo. Los discípulos, que se habían postrado delante de Él, volvieron a Jerusalén con gran alegría, y permanecían continuamente en el Templo alabando a Dios.

Palabra del Señor.

Esquema de Cantos Domingo 09/05/10

6º Domingo de Pascua
ENTRADA: Amarte a Ti, Señor (Félix Zabala)
KYRIE: Señor ten piedad ("Crismal", Liturgia)
GLORIA IN EXELSIS DEO: Gloria (Liturgia - A. Nebreda)
ANTÍFONA DEL SALMO: A Dios den gracias los pueblos (Salmo 66 - Marcelo Cid)
ANTES DEL EVANGELIO:
Aleluya (Juan 14,23 - Greg Magirescu)
DESPUÉS DEL EVANGELIO: Como el padre me amó

ORACIÓN UNIVERSAL: Oh Señor (Liturgia - Marcelo Cid)
PRESENTACIÓN DE DONES: Tomad Señor (Cristian Carvajal)
SANCTUS:
Santo (Liturgia - Cristóbal Fones)
ACLAMACIÓN CONMEMORATIVA: Anunciamos tu muerte (Liturgia)
GRAN AMÉN:
Amén ("Por Cristo Neocatecumenal", Liturgia)
PATER NOSTER: Padre Nuestro (Sagrada Escritura - Gabriel Mendoza)
DOXOLOGÍA: Tuyo es el Reino (Liturgia - Cristóbal Fones)
AGNUS DEI:
Cordero de Dios (Liturgia - Marcelo Cid)
COMUNIÓN:
Canción al Corazón de Jesús (Jorge Méndez - Cristóbal Fones)
REFLEXIÓN: Camino, Verdad y Vida (Jorge Álvarez)
ENVÍO: Regina Coeli (Tradicional Litúrgico - Marcelo Cid)
Color: Blanco
LECTURAS

1ª Lectura: Hechos 15,1-2.22-29

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Algunas personas venidas de Judea enseñaban a los hermanos que si no se hacían circuncidar según el rito establecido por Moisés, no podían salvarse. A raíz de esto, se produjo una agitación: Pablo y Bernabé discutieron vivamente con ellos, y por fin, se decidió que ambos, junto con algunos otros, subieran a Jerusalén para tratar esta cuestión con los Apóstoles y los presbíteros. Entonces los Apóstoles, los presbíteros y la Iglesia entera, decidieron elegir a algunos de ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, hombres eminentes entre los hermanos, y les encomendaron llevar la siguiente carta: “Los Apóstoles y los presbíteros saludamos fraternalmente a los hermanos de origen pagano, que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia. Habiéndonos enterado de que algunos de los nuestros, sin mandato de nuestra parte, han sembrado entre ustedes la inquietud y provocado el desconcierto, hemos decidido de común acuerdo elegir a unos delegados y enviárselos junto con nuestros queridos Bernabé y Pablo, los cuales han consagrado su vida al nombre de nuestro Señor Jesucristo. Por eso les enviamos a Judas y a Silas, quienes les transmitirán de viva voz este mismo mensaje. El Espíritu Santo, y nosotros mismos, hemos decidido no imponerles ninguna carga más que las indispensables, a saber: que se abstengan de la carne inmolada a los ídolos, de la sangre, de la carne de animales muertos sin desangrar y de las uniones ilegales. Harán bien en cumplir todo esto. Adiós”.
Palabra de Dios.

Salmo: Salmo 66,2-3.5-6.8

R. A Dios den gracias los pueblos, alaben los pueblos a Dios.

O bien: Aleluya.

El Señor tenga piedad y nos bendiga, haga brillar su rostro sobre nosotros, para que en la tierra se reconozca su dominio, y su victoria entre las naciones. R.

Que todos los pueblos te den gracias. Que canten de alegría las naciones, porque gobiernas a los pueblos con justicia y guías a las naciones de la tierra. R.

¡Que los pueblos te den gracias, Señor, que todos los pueblos te den gracias! Que Dios nos bendiga, y lo teman todos los confines de la tierra. R.


2ª Lectura: Apocalipsis 21,10-14.22-23


Lectura del libro del Apocalipsis.

El Ángel me llevó en espíritu a una montaña de enorme altura, y me mostró la Ciudad santa, Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios. La gloria de Dios estaba en ella y resplandecía como la más preciosa de las perlas, como una piedra de jaspe cristalino. Estaba rodeada por una muralla de gran altura que tenía doce puertas: sobre ellas había doce ángeles y estaban escritos los nombres de las doce tribus de Israel. Tres puertas miraban al este, otras tres al norte, tres al sur, y tres al oeste. La muralla de la Ciudad se asentaba sobre doce cimientos, y cada uno de ellos tenía el nombre de uno de los doce Apóstoles del Cordero. No vi ningún templo en la Ciudad, porque su Templo es el Señor Dios todopoderoso y el Cordero. Y la Ciudad no necesita la luz del sol ni de la luna, ya que la gloria de Dios la ilumina, y su lámpara es el Cordero.
Palabra de Dios.

Aleluya: Juan 14,23

Aleluya.

“El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará e iremos a él”, dice el Señor.


Evangelio: Juan 14,23-29


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Durante la Última Cena, Jesús dijo a sus discípulos: “El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él. El que no me ama no es fiel a mis palabras. La palabra que ustedes oyeron no es mía, sino del Padre que me envió. Yo les digo estas cosas mientras permanezco con ustedes. Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho. Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡No se inquieten ni teman! Me han oído decir: ‘Me voy y volveré a ustedes’. Si me amaran, se alegrarían de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es más grande que Yo. Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean”.
Palabra del Señor.

Esquema de Cantos Domingo 25/04/10

4º Domingo de Pascua
Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
ENTRADA: Yo soy el Buen Pastor
KYRIE: Señor ten piedad (Liturgia - Canto de Taizé)
GLORIA IN EXELSIS DEO: Gloria (Liturgia - Paul André Durocher)
ANTÍFONA DEL SALMO: Somos su pueblo (Salmo 99 - Marcelo Cid)
ANTES DEL EVANGELIO:
Aleluya (Juan 10,14 - Fernando Leiva)
DESPUÉS DEL EVANGELIO: Cristo vence (Canto de Taizé)

ORACIÓN UNIVERSAL: Oh Señor (Liturgia - Marcelo Cid)
PRESENTACIÓN DE DONES: Te ofrecemos Señor, este pan
SANCTUS:
Santo (Liturgia - Marcelo Cid)
ACLAMACIÓN CONMEMORATIVA:
Anunciamos tu muerte (Liturgia)
GRAN AMÉN:
Amén ("Por Cristo Neocatecumenal", Liturgia)
PATER NOSTER: Padre Nuestro (Sagrada Escritura - Gabriel Mendoza)
DOXOLOGÍA: Tuyo es el Reino (Liturgia - Cristóbal Fones)
AGNUS DEI:
Cordero de Dios (Liturgia - Gabriel Mendoza)
COMUNIÓN:
Pasos de Jesús
REFLEXIÓN: Buen Pastor (Cristóbal Fones)
ENVÍO: Regina Coeli (Tradicional Litúrgico - Marcelo Cid)
Color: Blanco

LECTURAS

1ª Lectura: Hechos 13,14.43-52

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días: Pablo y Bernabé continuaron su viaje, y de Perge fueron a Antioquía de Pisidia. El sábado entraron en la sinagoga y se sentaron. Cuando se disolvió la asamblea, muchos judíos y prosélitos que adoraban a Dios siguieron a Pablo y a Bernabé. Éstos conversaban con ellos, exhortándolos a permanecer fieles a la gracia de Dios. Casi toda la ciudad se reunió el sábado siguiente para escuchar la Palabra de Dios. Al ver esa multitud, los judíos se llenaron de envidia y con injurias contradecían las palabras de Pablo. Entonces Pablo y Bernabé, con gran firmeza, dijeron: “A ustedes debíamos anunciar en primer lugar la Palabra del Señor, pero ya que la rechazan y no se consideran dignos de la Vida eterna, nos dirigimos ahora a los paganos. Así nos ha ordenado el Señor: ‘Yo te he establecido para ser la luz de las naciones, para llevar la salvación hasta los confines de la tierra’”. Al oír esto, los paganos, llenos de alegría, alabaron la Palabra de Dios, y todos los que estaban destinados a la Vida eterna abrazaron la fe. Así la Palabra del Señor se iba extendiendo por toda la región. Pero los judíos instigaron a unas mujeres piadosas que pertenecían a la aristocracia y a los principales de la ciudad, provocando una persecución contra Pablo y Bernabé, y los echaron de su territorio. Estos, sacudiendo el polvo de sus pies en señal de protesta contra ellos, se dirigieron a Iconio. Los discípulos, por su parte, quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo.

Palabra de Dios.

Salmo: Salmo 99,1-3.5

R. Somos su pueblo y ovejas de su rebaño.

O bien: Aleluya.

Aclame al Señor toda la tierra, sirvan al Señor con alegría, lleguen hasta Él con cantos jubilosos. R.

Reconozcan que el Señor es Dios: Él nos hizo y a Él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones.
R.


2ª Lectura: Apocalipsis 7,9.14-17

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi una enorme muchedumbre, imposible de contar, formada por gente de todas las naciones, familias, pueblos y lenguas. Estaban de pie ante el trono y delante del Cordero, vestidos con túnicas blancas; llevaban palmas en la mano. Y uno de los Ancianos me dijo: “Éstos son los que vienen de la gran tribulación; ellos han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la sangre del Cordero. Por eso están delante del trono de Dios y le rinden culto día y noche en su Templo. El que está sentado en el trono extenderá su carpa sobre ellos: nunca más padecerán hambre ni sed, ni serán agobiados por el sol o el calor. Porque el Cordero que está en medio del trono será su Pastor y los conducirá hacia los manantiales de agua viva. Y Dios secará toda lágrima de sus ojos”.

Palabra de Dios.

Aleluya: Juan 10,14

Aleluya.

“Yo soy el buen Pastor: conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí”, dice el Señor.


Evangelio: Juan 10,27-30


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Jesús dijo: Mis ovejas escuchan mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy Vida eterna: ellas no perecerán jamás y nadie las arrebatará de mis manos. Mi Padre, que me las ha dado, es superior a todos y nadie puede arrebatar nada de las manos de mi Padre. El Padre y Yo somos una sola cosa.


Palabra del Señor.


Esquema de Cantos Domingo 18/04/10

3° Domingo de Pascua
ENTRADA: Cristo, el Señor, resucitó (Paula Richards - Cristóbal Fones)
KYRIE: Señor ten piedad ("Corto", Liturgia)
GLORIA IN EXELSIS DEO: Gloria (Liturgia - A. Nebreda)
ANTÍFONA DEL SALMO: Yo te glorifico, Señor (Salmo 29 - Marcelo Cid)
ANTES DEL EVANGELIO:
Aleluya ("Epístola", Liturgia - Marcelo Cid)
DESPUÉS DEL EVANGELIO: Tú sabes que te amo ("Corto", Hermana Glenda)

ORACIÓN UNIVERSAL: Oh Señor (Liturgia - Marcelo Cid)
PRESENTACIÓN DE DONES: En tu altar
SANCTUS:
Santo (Liturgia - Cristóbal Fones)
ACLAMACIÓN CONMEMORATIVA:
Anunciamos tu muerte (Liturgia)
GRAN AMÉN:
Amén (Liturgia - Camino Neocatecumenal)
PATER NOSTER: Padre Nuestro (Sagrada Escritura - Gabriel Mendoza)
DOXOLOGÍA: Tuyo es el Reino ("La Mesa de todos", Liturgia - Cristóbal Fones)
AGNUS DEI:
Cordero de Dios ("Lento", Liturgia)
COMUNIÓN:
Haces nuevas todas las cosas (Eugenio Jorge)
REFLEXIÓN: Es el Señor (Paula Willumsen)
ENVÍO:
Regina Coeli (Tradicional Litúrgico - Marcelo Cid)

Color: Blanco

LECTURAS

1° Lectura: Hechos 5,27-32.40-41

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Cuando los Apóstoles fueron llevados al Sanedrín, el Sumo Sacerdote les dijo: “Nosotros les habíamos prohibido expresamente predicar en ese Nombre, y ustedes han llenado Jerusalén con su doctrina. ¡Así quieren hacer recaer sobre nosotros la sangre de ese hombre!”. Pedro, junto con los Apóstoles, respondió: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres ha resucitado a Jesús, al que ustedes hicieron morir suspendiéndolo del patíbulo. A Él, Dios lo exaltó con su poder, haciéndolo Jefe y Salvador, a fin de conceder a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Nosotros somos testigos de estas cosas, nosotros y el Espíritu Santo que Dios ha enviado a los que le obedecen”. Después de hacerlos azotar, les prohibieron hablar en el nombre de Jesús y los soltaron. Los Apóstoles, por su parte, salieron del Sanedrín, dichosos de haber sido considerados dignos de padecer por el Nombre de Jesús.
Palabra de Dios.

Salmo: Salmo 29,2.4-6.11-12.13

R. Yo te glorifico, Señor, porque Tú me libraste.

O bien: Aleluya.

Yo te glorifico, Señor, porque Tú me libraste y no quisiste que mis enemigos se rieran de mí. Tú, Señor, me levantaste del Abismo y me hiciste revivir, cuando estaba entre los que bajan al sepulcro. R.

Canten al Señor, sus fieles; den gracias a su santo Nombre, porque su enojo dura un instante, y su bondad, toda la vida: si por la noche se derraman lágrimas, por la mañana renace la alegría. R.

“Escucha, Señor, ten piedad de mí; ven a ayudarme, Señor”. Tú convertiste mi lamento en júbilo. ¡Señor, Dios mío, te daré gracias eternamente! R.


2ª Lectura: Apocalipsis 5,11-14

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, oí la voz de una multitud de Ángeles que estaban alrededor del trono, de los Seres Vivientes y de los Ancianos. Su número se contaba por miles y millones, y exclamaban con voz potente: “El Cordero que ha sido inmolado es digno de recibir el poder y la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza”. También oí que todas las criaturas que están en el cielo, sobre la tierra, debajo de ella y en el mar, y todo lo que hay en ellos, decían: “Al que está sentado sobre el trono y al Cordero, alabanza, honor, gloria y poder, por los siglos de los siglos”. Los cuatro Seres Vivientes decían: “¡Amén!”, y los Ancianos se postraron en actitud de adoración.

Palabra de Dios.
Aleluya: Liturgia

Aleluya

Resucitó Cristo, que creó todas las cosas y tuvo misericordia de su pueblo.

Evangelio: Juan 21,1-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Jesús resucitado se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Sucedió así: estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos. Simón Pedro les dijo: “Voy a pescar”. Ellos le respondieron: “Vamos también nosotros”. Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada. Al amanecer, Jesús estaba en la orilla, aunque los discípulos no sabían que era él. Jesús les dijo: “Muchachos, ¿tienen algo para comer?”. Ellos respondieron: “No”. Él les dijo: “Tiren la red a la derecha de la barca y encontrarán”. Ellos la tiraron y se llenó tanto de peces que no podían arrastrarla. El discípulo al que Jesús amaba dijo a Pedro: “¡Es el Señor!”. Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua. Los otros discípulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban sólo a unos cien metros de la orilla. Al bajar a tierra vieron que había fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan. Jesús les dijo: “Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar”. Simón Pedro subió a la barca y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió. Jesús les dijo: “Vengan a comer”. Ninguno de os discípulos se atrevía a preguntarle:uién eres?”, porque sabían que era el Señor. Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado. Ésta fue la tercera vez que Jesús esucitado se apareció a sus discípulos. Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?”. Él le respondió: “Sí, Señor, Tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”. Le volvió a decir por segunda vez: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”. Él le respondió: “Sí, Señor, sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas”. Le preguntó por tercera vez: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?”. Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguuntara si lo quería, y le dijo: “Señor, Tú lo sabes todo; sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas. Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras”. De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: “Sígueme”.


Palabra del Señor.

Esquema de Cantos Domingo 11/04/10

2° Domingo de PascuaFiesta de la Divina Misericordia

ENTRADA: Cristo, el Señor, resucitó (Cristóbal Fones)
KYRIE: Oh Señor ten piedad ("Rápido", Liturgia)
GLORIA IN EXELSIS DEO: Gloria (Liturgia - Marcelo Cid)
ANTÍFONA DEL SALMO: Den gracias al Señor (Salmo 117 - Marcelo Cid)
ANTES DEL EVANGELIO:
Aleluya ("Tu Palabra", Juan 20,29)
DESPUÉS DEL EVANGELIO: Yo creo en tu resurrección ("Corto", Hermana Glenda)

ORACIÓN UNIVERSAL: Oh Señor (Liturgia - Marcelo Cid)
PRESENTACIÓN DE DONES: Te presentamos la vida (Alex Vigueras)
SANCTUS:
Santo ("E.C.D.J.", Liturgia)
ACLAMACIÓN CONMEMORATIVA:
Anunciamos tu muerte (Liturgia)
GRAN AMÉN:
Amén (Liturgia - Camino Neocatecumenal)
PATER NOSTER: Padre Nuestro (Sagrada Escritura - Gabriel Mendoza)
DOXOLOGÍA: Tuyo es el Reino ("La Mesa de todos", Liturgia - Cristóbal Fones)
AGNUS DEI:
Cordero de Dios ("Arpegeo", Liturgia)
COMUNIÓN:
Cristo resucitó
REFLEXIÓN: Señor mío y Dios mío (Rodrigo Joglar Pérez)
ENVÍO:
Regina Coeli (Tradicional Litúrgico - Marcelo Cid)

Color: Blanco

LECTURAS

1ª Lectura: Hechos 5,12-16

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Los Apóstoles hacían muchos signos y prodigios en el pueblo. Todos solían congregarse unidos en un mismo espíritu, bajo el pórtico de Salomón, pero ningún otro se atrevía a unirse al grupo de los Apóstoles, aunque el pueblo hablaba muy bien de ellos. Aumentaba cada vez más el número de los que creían en el Señor, tanto hombres como mujeres. Y hasta sacaban a los enfermos a las calles, poniéndolos en catres y camillas, para que cuando Pedro pasara, por lo menos su sombra cubriera a alguno de ellos. La multitud acudía también de las ciudades vecinas a Jerusalén, trayendo enfermos o poseídos por espíritus impuros, y todos quedaban sanados.
Palabra de Dios.

Salmo: Salmo 117,2-4.13-15.22-27

R. ¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor!

O bien: Aleluya.

Que lo diga el pueblo de Israel: ¡es eterno su amor! Que lo diga la familia de Aarón: ¡es eterno su amor! Que lo digan los que temen al Señor: ¡es eterno su amor! R.

La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto ha sido hecho por el Señor y es admirable a nuestros ojos. Éste es el día que hizo el Señor: alegrémonos y regocijémonos en él. R.

Sálvanos, Señor, asegúranos la prosperidad. ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Nosotros los bendecimos desde la Casa del Señor: el Señor es Dios, y él nos ilumina. R.


2ª Lectura: Apocalipsis 1,9-13.17-19

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, hermano de ustedes, con quienes comparto las tribulaciones, el Reino y la espera perseverante en Jesús, estaba en la isla de Patmos, a causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús. El Día del Señor fui arrebatado por el Espíritu y oí detrás de mí una voz fuerte como una trompeta, que decía: “Escribe en un libro lo que ahora vas a ver, y mándalo a las siete iglesias que están en Asia”. Me di vuelta para ver de quién era esa voz que me hablaba, y vi siete candelabros de oro, y en medio de ellos, a alguien semejante a un Hijo de hombre, revestido de una larga túnica que estaba ceñida a su pecho con una faja de oro. Al ver esto, caí a sus pies, como muerto, pero él, tocándome con su mano derecha, me dijo: “No temas: Yo soy el Primero y el Último, el Viviente. Estuve muerto, pero ahora vivo para siempre y tengo la llave de la Muerte y del Abismo. Escribe lo que has visto, lo que sucede ahora y lo que sucederá en el futuro”.

Palabra de Dios.

Aleluya: Juan 20,29

Aleluya

“Ahora crees, Tomás, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!”, dice el Señor.

Evangelio: Juan 20,19-31

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Al atardecer del primer día de la semana, los discípulos se encontraban con las puertas cerradas por temor a los judíos. Entonces llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: «¡La paz esté con ustedes!». Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. Jesús les dijo de nuevo: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes». Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: «Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan». Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús. Los otros discípulos le dijeron: «¡Hemos visto al Señor!». Él les respondió: «Si no veo lamarca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré». Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!». Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe». Tomás respondió: «¡Señor mío y Dios mío!». Jesús le dijo: «Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!». Jesús realizó además muchos otros signos en presencia de sus discípulos, que no se encuentran relatados en este Libro. Estos han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su nombre.

Palabra del Señor.

Esquema de Cantos Domingo 04/04/10

Pascua de Resurrección

ESQUEMA DE CANTOS (SUGERIDO)

ENTRADA: Cristo, el Señor, resucitó (Paula Richard - Cristóbal Fones)
KYRIE: Oh Señor ten piedad ("Rápido", Liturgia)
GLORIA IN EXELSIS DEO: Gloria (Liturgia - Marcelo Cid)
ANTÍFONA DEL SALMO: Aleluya (Salmo 117 - Marcelo Cid)
SECUENCIA: Celebremos
ANTES DEL EVANGELIO: Aleluya ("Canon", 1 Corintios 5,7b-8a)
DESPUÉS DEL EVANGELIO: Resucitó el Señor (Orlando Torres)
ORACIÓN UNIVERSAL: Escúchanos, Señor (Liturgia - Marcelo Cid)
PRESENTACIÓN DE DONES: Te presentamos la vida (Alex Vigueras)
SANCTUS:
Santo ("E.C.D.J", Liturgia)
ACLAMACIÓN CONMEMORATIVA:
Anunciamos tu muerte (Liturgia)
GRAN AMÉN:
Amén ("Por Cristo Neocatecumenal", Liturgia)
PATER NOSTER: Padre Nuestro (Sagrada Escritura - Gabriel Mendoza)
DOXOLOGÍA: Tuyo es el Reino ("La Mesa de todos", Liturgia - Cristóbal Fones)
AGNUS DEI:
Cordero de Dios (Liturgia - Gabriel Mendoza)
COMUNIÓN:
Aleluya Pascual (F. Ugarte)
REFLEXIÓN: Dios de la vida (Fernando Leiva)
ENVÍO: Resucitó (Joaquín Madurge)

Color: Blanco

LECTURAS

1ª Lectura: Hechos 10,34a.37-43

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Pedro, tomando la palabra, dijo: "Ustedes ya saben qué ha ocurrido en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicaba Juan: cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo, llenándolo de poder. Él pasó haciendo el bien y sanando a todos los que habían caído en poder del demonio, porque Dios estaba con él. Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en el país de los judíos y en Jerusalén. Y ellos lo mataron, suspendiéndolo de un patíbulo. Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió que se manifestara, no a todo el pueblo, sino a testigos elegidos de antemano por Dios: a nosotros, que comimos y bebimos con él, después de su resurrección. Y nos envió a predicar al pueblo, y a atestiguar que él fue constituido por Dios Juez de vivos y muertos. Todos los profetas dan testimonio de él, declarando que los que creen en él reciben el perdón de los pecados, en virtud de su Nombre".

Palabra de Dios.

Salmo: Salmo 117,1-2.16-17.22-23

R. Éste es el día que hizo el Señor: alegrémonos y regocijémonos en él.

O bien: Aleluya, aleluya, aleluya.

¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor! Que lo diga el pueblo de Israel: ¡es eterno su amor! R.

La mano del Señor es sublime, la mano del Señor hace proezas. No, no moriré, viviré para publicar lo que hizo el Señor. R.

La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto ha sido hecho por el Señor y es admirable a nuestros ojos. R.


2ª Lectura: Colosenses 3,1-4

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Colosas.

Hermanos: Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. Tengan el pensamiento puesto en las cosas celestiales y no en las de la tierra. Porque ustedes están muertos, y su vida está desde ahora oculta con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, que es la vida de ustedes, entonces ustedes también aparecerán con él, llenos de gloria.

Palabra de Dios.

O bien: 1 Corintios 5,6-8

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: ¿no saben que "un poco de levadura hace fermentar toda la masa"? Despújense de la vieja levadura, para ser una nueva masa, ya que ustedes mismos son como el pan sin levadura. Porque Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado. Celebremos, entonces, nuestra Pascua, no con la vieja levadura de la malicia y la perversidad, sino con los panes sin levadura de la pureza y la verdad.

Palabra de Dios.
SECUENCIA

Cristianos, ofrezcamos al Crdero pascual, nuestro sacrificio de alabanza. El Cordero ha redimido a las ovejas: Cristo, el inocente, reconcilió a los pecadores con el Padre. La muerte y la vida se enfrentaron en un duelo admirable: erl Rey de la vida estuvo muerto, y ahora vive. Dinos, María Magdalena, ¿qué viste en el camino? He visto el sepulcro del Cristo viviente y la gloria del Señor resucitado. He visto a los ángeles, testigos del milagro, he visto el sudario y las vestiduras. Ha resucitado Cristo, mi esperanza, y precederá a los discípulos en Galilea. Sabemos que Cristo resucitó realmente; tú, Rey victorioso, ten piedad de nosotros.

Aleluya: 1 Corintios 5,7b-8a

Aleluya.

Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado. Celebremos, entonces, nuestra Pascua.


Evangelio: Juan 20,1-9

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vió que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto". Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos.


Palabra del Señor.